septiembre 04, 2007

Strip-tease literario

Hay que ver lo que han dado de sí estos días de vacaciones en términos de lectura. No hay nada como el silencio mental para sentarse con un libro entre las manos. En concreto, estos han sido, por razones variopintas, mis compañeros de verano. Los cito en el orden en que los leí -o lo intenté, a modo de strip-tease literario.

Ley garrote, de Joaquín Guerrero-Casasola
El amigo Francisco me prestó su ejemplar dedicado por el autor, contribuyendo así a mi peculiar proyecto de dar la vuelta al mundo leyendo thrillers. Éste me llevó a los bajos fondos del DF, con unos personajes megistralmente sórdidos. Me quedo con el padre, ex policía corrupto víctima del Alzheimer.

Algo tan parecido al amor, de Carmen Amoraga
La obra fue finalista al Premio Nadal y regalo de cumpleaños. Las tres protagonistas están marcadas por sus relaciones conflictivas con los hombres, que las definen por completo como seres humanos. Me hubiera gustado que hubieran sufrido un poco menos.

Casa de Misericòrdia, de Joan Margarit
Leo menos poesía de la que quisiera y casi toda es foránea pero, por razones personales, Casa de Misericòrdia se hizo inexcusable. Me conmovió profundamente, tanto, que tuve que racionarme los poemas porque dolían.

El pont dels jueus, de Martí Gironell
Es imposible veranear cerca de Besalú y no darse de bruces con la novela que narra la construcción de su puente. Pueblo y libro se han aliado en una eficiente campaña de promoción mutua. Por un lado, la novela puede adquirirse en casi todos los establecimientos del lugar. Por otro, los miércoles es posible asistir a la escenificación de la obra en el marco medieval incomparable de las calles del pueblo.

No Name in The Street, de James Baldwin
Ensayo sobre los derechos civiles, escrito por un activista doblemente marginado, por negro y por homosexual. Su demolición de lo que simplificaremos llamando "supremacía blanca" es aplastante. Baldwin escribe de forma eficiente, descarnada y poética y aunque el contenido resulte algo datado, sus palabras continuan dando en la diana.

Amuleto, de Roberto Bolaño
Fue JP quien me recomendó, tiempo ha, Los detectives salvajes, obra y autor de los que es gran fan. Des de ahí llegué, este verano, a Amuleto. Me quedé con la duda de si debería leerse antes o después de Los detectives... para evitar un cierto regusto a déjà lu.

Asesinato en directo, de Batya Gur
En mi proyecto "la vuelta al mundo con un thriller" esta novela policíaca me llevó a Israel. La autora consigue empapar la trama policíaca de referencias -algunas muy críticas- a la situación política, religiosa, social -casi diríamos "moral"- del país. El texto original en hebreo se las debe traer, porque las primeras páginas son tan enrevesadas que uno abandonaría. Pero resistir compensa: el ritmo mejora de forma imparable.

Además de leer, escribir. Mucho. Y ahora, reescribir.

Feliz regreso.

4 comentarios:

Berlin Smith dijo...

De Bolaño, léete 2666. Una pasada. Como Los Detectives Salvajes.

Pablo Odell dijo...

Bienvenida pues... Muy buena la idea de La Vuelta al Mundo leyendo Thrillers...

El Molestoso dijo...

¡Vaya! Ahora entiendo tu ausencia de las pistas de baile latino, pero te garantizo que ahí encontrarás más de un streep-tease con síntomas de thriller multinacional. Y si quieres pagar, por 20 de los pequeños te bailo un guaguancó, el bolero es más caro.
¡salut!
El Molestoso

Neus dijo...

Me alegro de volver a leerles y recibir sus comentarios, señores, además de la espléndida oferta del amigo Molestoso, que, como siempre, nunca se pierde una :-)