junio 01, 2006

[PENSAR] Hacia el sur

Una lectora me informa de que por fin se estrena en nuestras salas de la película "Hacia el sur". Argumento: dos turistas acuden a Haití en los años ochenta en busca de sexo y terminan enfrentadas por el mismo amante (puedes ver la ficha completa aquí). La trama se basa en los relatos del escritor haitiano Dany Laferrière, quien describe las relaciones que se establecen entre colonizadores y colonizados.

La primera referencia que tengo de la película se la leí a su protagonista, Charlotte Rampling, en una entrevista titulada "Si eres capaz de controlarlo, el miedo te hace más valiente" (FT, Feb 7,2006, p. 12) . Con una entrada así, ¿quien se resiste? En ella, Rampling declara su alegría por un papel que le permite, como actriz, mostrar el deseo de la mujer de una determinada edad.

En "Hacia el sur" el conflicto se plantea entre clientas, mientras que en Un hombre de pago quienes compiten por Iván son Rosa, la clienta, por un lado y Bel, la novia, por otro. Y cada una con si misma, que esa es siempre la lucha principal...

4 comentarios:

Fernando dijo...

Nunca me ha gustado competir, en ningún orden de la vida (ni siquiera cuando jugaba al fútbol). Pero competir por un amor o una amistad me parece incluso funesto: todos pierden, tarde o temprano. Antes preferiría retirarme y dejar paso libre.

Neus dijo...

Fernando,

¿estás de acuerdo conmigo en que tu posición es minoritaria? Lo que "se lleva" es competir. Por otro lado, puede surgir el dilema: ¿y si tu te retiras y el objeto de la competición no quiere que lo hagas? :-)

Feliz fin de semana!

Fernando dijo...

Sé que es minoritaria, pero en mi caso realista y tendente a evitar sufrimientos innecesarios.
Si el "objeto" de la competición no quisiera mi retirada, entonces todo dependería de él... y se acabó la competición.
Salud y felicidad.

Qubic dijo...

"¿y si tu te retiras y el objeto de la competición no quiere que lo hagas?"

uff... y como saberlo?

vale que a veces uno se encuentra en competencias que no le corresponden o que le han sido impuestas por el entorno. Yo por mi parte solo entro en competencia cuando puedo llegar a ganar o perder algo ... disfrutando de la competencia.
En el amor y la amistad, creo yo la competencia viene de la mano del nivel de frivolidad con que se concibe dicha relación.
Muchas veces no hay necesidad de competencia, son tan sólo juegos de prueba.. y selección natural (?)