junio 02, 2006

[PENSAR] Decisiones, razones y muelas

Hoy alguien me comunicó una decisión que me afecta. Creo que la decisión es errónea, pero puedo entender las razones por las que se ha tomado. Y esto me lleva a lanzar la pregunta del millón: ¿Es posible tomar decisiones erróneas por las razones correctas?

La cuestión es aplicable a todos los ámbitos, el amoroso incluído. Quizás se la formulen a su manera los personajes de Un hombre de pago. Lo pensaré durante este fin de semana que en Barcelona durará hasta el martes.

PD: Contexto. Acabo de sobrevivir a una endodoncia, afrontada con una dosis alta-muy alta de anestesia. En ese estado de atontamiento general resultante se enmarca la pregunta.

6 comentarios:

Berlin Smith dijo...

qué enigmático!

¿presentarás el libro por madrid al final?

Neus dijo...

Berlin,

esa es otra pregunta del millón. Se está negociando la segunda edición de la novela y del resultado de esa negociación depende la respuesta... Ojalá fuera sí y pronto!

Fernando dijo...

Cada cual tiene siempre sus razones, pero éstas no tienen por qué ser válidas, o pueden serlo en la inmediatez. Opino que, si la decisión es incorrecta, las razones fallan, no son válidas. A la larga, una decisión errónea tomada por razones correctas es una contradicción.

Neus dijo...

Fernando,

leído así, igual sí. Igual llegué a la pregunta errónea por la anestesia (esa sí correcta, gracias a Dios!).

JB dijo...

Una decisión nunca será incorrecta desde la Ética o forma correcta y objetiva de interpretar la realidad. El problema surge cuando no tenemos todos los datos, que es casi siempre, para tomar la correcta decisión. La más acertada puede parecer errónea a corto.

Sólo en el tiempo (medio y largo plazo) se conoce si el resultado ha resuelto operativamente la ecuación. Un decisión equivocada puede acabar siendo la más correcta y otra acertada, por Ética, dejarte en situación desfavorable inicialmente o ser juzgada como incorrecta por el mundo exterior.

Los humores, como decían los griegos, afectan temporalmente a nuestra personalidad y por tanto a nuestro comportamiento diario. Una mala digestión, una resaca o un no buscado dolor de muelas...

El secreto reside en que nuestras decisiones "sirvan" en el largo plazo y no necesiten de "justificaciones". Esas son las que benefician a todos y no sirven a intereses obscuros por egoístas y materiales.

Qubic dijo...

A veces haces las cosas bien...
y salen mal...
A veces haces las cosas mal...
y salen bien...

toda razón que te lleve al punto de una desición sera correcta.
ahora bien "la desición" solo el tiempo dirá si fue errónea o si había que esperar un par mas de razones correctas...