junio 18, 2006

[PENSAR] Cambio de sábanas

Con la (in)visibilidad de las mujeres me sucede lo mismo que a las embarazadas con los cochecitos: veo el tema por todas partes. Hoy los dominicales nos hablan de mujeres artistas, de cómo (mal) gestionamos las mujeres el dinero (por falta de práctica, todo hay que decirlo), de sociedades matriarcales chinas...

Me pregunto si habremos entrado en una "moda", cosa que me intranquiliza. Por un lado, me alegro y mucho de que empecemos a hablar de la invisibilidad -para eso escribí Un hombre de pago. Por otro, la cuestión no es banal, ni incolora, ni inodora ni insípida. Atañe a mujeres y a hombres, a las que son invisibles y a las que lo serán.

El género Da vinci está entrando en su fase de madurez comercial: tenemos dragones, griales, ordenes secretas y sábanas santas por doquier. Las referencias histórico-fantásticas impregnan incluso los libros de autoayuda empresariales. ¿Qué las sustituirá? ¿Quizás la novela "de mujeres"? Y, en caso afirmativo, ¿estaremos cambiando la sábana santa por otras sábanas?

7 comentarios:

Bel dijo...

Creo que te gustaría analizar la sociedad matriarcal mallorquina. Es la de la generación de mis abuelos, quizá en algunos casos también de los padres de mi generación (la mía la llamaron generación X, por allá en el 95-96).

Ella, es la que lleva las cuentas, y muchas veces la que toma las decisiones. El es el que lleva el dinero, y lo entrega a ella, y el quien da la cara, respondiendo en función a lo que ella ha planteado.

Aunque a veces él termina haciendo lo que le da la gana, pero ella tiene mucho carácter y vuelve a coger las riendas.

En este caso la invisibilidad de ella respecto a la sociedad es relativa, en realidad es sólo ausencia de presencia, pero no de control.

Neus dijo...

Bel,

tu comentario me recuerda una explicación que nos dio el profesor de Teoría de la Ciencia Política. Venía a decir que quien tiene el poder, manda y quien tiene la influencia, manda sobre el que manda (en mallorquín: "ausencia de presencia, pero no de control").

Xènia dijo...

En muchos casos la humanidad ha contado con historias de sábanas que han influido de una manera decisiva en la toma de decisiones. Y siguiendo los cánones "Da Vinci" dicen que no hay nada más sagrado que los secretos de alcoba.
Por otro lado la independencia económica permite la toma de decisiones, erroneas o no. Si bien es cierto que en muchas culturas, especialmente la Mediterránea, el hombre trabajaba y ganaba el dinero y las mujeres lo administraban desde casa. El hecho de ganarlo personalmente permite poder administrarlo desde un espacio nuevo que se encuentra fuera del hogar.

JB dijo...

Aunque sólo sea por higiene es conveniente el título del post, Neus. Ya tufa tanto falso "escritor" o buitre a rebufo de la tendencia bursátil pseudohistorica noveleska...
Y digo falso escritor porque basan su "inspiración" (o copy & paste), lo confiesen o no, en unos sobre otros. En hipótesis de hipóteis. Este género siempre se había denominado "ciencia ficción".
Pretendemos que la gente lea, pero no sandeces, y van y luego de eso hacen pelíkulas...
¿Hay alguien interesado en el atontamiento global del planeta? Mucha tinta corre sobre el "calentamiento" del planeta o de la TV basura... pero pocos se atreven a innovar o romper la tendencia. De éstos últimos es el futuro aunque el presente se resista y por presente ya es pasado.

Neus dijo...

Xènia y JB: ¡hay que ver lo que dan de sí unas sábanas!

Me ratifico en que lo mejor de este blog son las lecturas que de él hacen quienes lo comentan :_)

Pipero dijo...

Está maduro, tan maduro que yo diría que ya huele y todo... Novelas de mujeres?, a qué te refieres?, a historias tipo "Memorias de una Geisha" (escrita por un hombre, por cierto)? No sé, yo lo que diría es que, por encima de si las novelas hablan de hombres, de mujeres, de gatos o de perros, creo que la calidad literaria cada vez va a menos, y los lectores de estas bazofias van a más, con lo cual, me parece que casi sería un honor, no estar entre los más leídos en el futuro próximo...

Neus dijo...

Pipero,
me refiero a novelas que abordan la (incipiente) nueva situación de las mujeres, por suerte algo mejor que la de las Geishas :-)