marzo 10, 2008

¡Son los amigos, estúpido!

"¡Es la economía, estúpido!" se hizo máxima popular en labios del Presidente Clinton. Desde entonces, estructuras parecidas sirven para poner el énfasis en la razón última de las cosas. La razón por la cual uno escribe, por ejemplo.

No hace mucho almorcé con un escritor múltiplatino. Todo lo que firma se convierte en oro. Nos hemos encontrado en otras ocasiones y, al final, volvemos a la pregunta de siempre: "Y tú, ¿por qué escribes?"

El escritor multiplatino lo afirma sin ambajes: para ganar dinero. Y yo siempre me quedo con la boca abierta. No tengo nada en contra de ganar dinero con la escritura. Es más, a mí me encantaría ganar más. Hasta aquí, estamos de acuerdo.

La divergencia no estriba en el beneficio deseado: estriba en el coste. Entiendo meridianamente los conceptos oferta y demanda (de día me dedico al Marketing) y las relaciones entre ambos. Entiendo la tensión entre crear y vender. La pregunta es ¿a qué precio? ¿Escribirías cualquier cosa por dinero?

En la conversación con el escritor multiplatino me identifico con Demi Moore en Una proposición indecente. Todo tiene un precio, cierto (el de Demi era un millón de dólares). La cuestión es fijarlo y fijarlo en un umbral en que uno se sienta cómodo.

El escritor multiplatino me auguró una brillante carrera multiplatino cuando supere mi yo actual: "tú escribes para tus amigos" (cuando debería escribir para un público más amplio, se entiende).
Quizás ese sea el umbral de referencia. Quizás el día que a mis amigos no les guste lo que escribo, dejaré de escribir.

6 comentarios:

Xènia dijo...

El escritor/a debe escribir antes que todo par uno/a mismo/a. Sin esta personalización no creo que haya obra.

Fernando dijo...

Yo escribo para quien le guste lo que escribo. Quizá todos ellos sean mis amigos, en sentido amplio.
Creo que siempre se escribe para los demás.

Mon dijo...

Me parece muy interesnate tus reflexión.
Pero al fin y al cabo existe una balanza entre lo que queremos hacer y lo que nos aporta dinero para obtener recursos para otras cosas que queremos hacer. Es una piramide de necesidades y de deseos. Cuando escribes por dinero es simplemente porque tienes algun interés superior al propio deseo de escribir. Aunque no tengas nada que decir hay que comer...., no?

Saludos y me encanta tu blog.

Neus dijo...

Mon,

tienes razón: de algo hay que vivir. Quizás porque tengo la suerte de que mi "trabajo de día" me gusta y paga las facturas, siento que puedo escribir de forma menos vinculada al dinero.

El número de obras que cada autor puede escribir es finito. Por eso prefiero saber que escribo siguiendo un "deseo superior" y no un dictado estrictamente comercial.

¡Gracias por visitar!

Mon dijo...

Neus si me permites...
Fijate que puede que sea una contradicción lo que comentas. Imaginate que tu trabajo de dia es escribir libros que no son exactamente lo que te gustaria hacer. Pero no dejas de escribir, cojes experiencias de fojeas se te reconoce mucho más y luego en tu verdadero deseo escribes libros que no solo son realmente lo que quieres escribir sino que además por ser conocida pueden llegar a un mayor público.
Por ponerte un ejemplo George Cloney es un gran actor que hace magníficas peliculas y que tiene que hacer películas de gran taquillaje pero de poco valor para el que le permitan abordar luego con dedicación sus propios proyectos sin tener que pensar como pagar sus facturas.

Utulizando tus mismos terminos a lo mejor puede que tuvieras más "suerte" si tu "trabajo de día" fuera escribir mainstream.
Puede que la clave este en cuando nuestras prioridades se limitan a tener mas dinero y luego solo hacemos aquello que no nos gusta simplemente porque nos aporta mas dinero y perdemos nuestro propio proyecto de vida.

Saludos otra vez.

Neus dijo...

Mon,

me das más material para reflexionar y, créeme, no podías haber escrito en momento mejor. Gracias!