mayo 11, 2006

[PR] ¡Un aplauso para ellos!

Por fin he tenido el tiempo de recopilar las reseñas de los diez voluntarios que leyeron Un hombre de pago. Aquí están, juntos por primera vez.

El 20 de febrero lancé la propuesta: diez libros gratis para diez lectores dispuestos a comentarlos. Una semana después ya los tenía. Se ofrecieron siete hombres y tres mujeres y surgió la pregunta: ¿fueron menos las mujeres porque hay menos en la blogosfera o más los hombres porque el tema les llama más?

De los diez lectores, ocho publicaron su reseña en su blog, uno en una revista y otra en un foro. Esta última fue la primera y en ella Eva se preguntaba “¿por qué nos sentimos culpables cuando nos planteamos algo tan trivial, al menos así es para el hombre, como tener “sexo sin ataduras” y pagar por él?”.

Le siguió Dani, quien el mismo 27 de febrero anunciaba la llegada del libro-blog. Dani publicó en catalán su opinión con el título “Mujeres (y hombres) en búsqueda del equilibrio”.

A Palimp tuve ocasión de conocerle presencialmente cuando nos vimos para entregarle la novela. De ella dijo que “engancha” y agradeció la “ausencia de moralinas”.

Octavio Rojas, que de libros y blogs sabe lo suyo, se apuntó al experimento enseguida y leyó rápido. En su opinión Un hombre de pago es una buena primera novela. Octavio se preguntaba por mi “momento vital” y yo me pregunto por qué se lo pregunta :-)

Saltó entonces al ruedo Berlin. No le conocía de nada y ha sido uno de los hallazgos más felices de Un hombre de pago. Su blog no se centra en literatura pero él se permitió la digresión, apoyó los avances y concluyó que detrás de la novela había una película.

Un hombre de pago llegó a Canarias después de un azaroso recorrido postal. Desde allí Nayala comentó que lo que más le gustó fue “el ritmo de la narración, ágil”. Su caso es especial porque, como ella misma dice, su ex es cubano, reticencia que descubrió a libro recibido y que superó con brillantez.

Fue entonces cuando el experimento saltó de la blogosfera a las páginas del Ciberpaís, desde donde Josep Ma Sarriegui se hizo eco de las peripecias de esta novela. Allí se desveló la participación del lector más friki, Aglarond, amante de la programación y de Tolkien, a quien la novela le sorprendió a pesar de que este tipo de literatura no es la suya.

También se sorprendió Vailima al descubrir que la obra no se centraba tanto en “el personaje masculino que la ejerce (la prostitución), sino en las mujeres que confieren su universo.”

Por su parte Carlos anunció que había empezado a leer el libro, cosa que hizo de pe a pa, como se desprende de la lectura de su recomendación y reflexiones alrededor del sexo de pago.

Como colofón al experimento, Javier de Dosdoce rizó el rizo comentando en una entrevista el libro y la propia campaña.

Yo les debo mucho a estos lectores. Como lectores y como comentaristas. Por la calidad de su compromiso y por su voluntad de compartir y de sumar. Los avances de Un hombre de pago son mérito suyo y mi aplauso es para todos ellos.

2 comentarios:

Octavio Rojas dijo...

Neus...

No sé tu edad (perdona mi insolencia), pero me parece que las obras de juventud tienen algo de autobiográfico o que el subconsciente te traiciona y traslada tus pensamientos al papel por la puerta de atrás.

Gracias por la invitación.

Saludos.

Neus dijo...

Octavio,

tengo 42 años y aunque nos lo quieran hacer creer, esa ya no es juventud: ¡es madurez simpática!

Espero que mi subconsciente me continue traicionando con el paso del tiempo: es la mejor manera que he encontrado de vivir vidas distintas a la mía.

Un abrazo.