julio 03, 2008

¿Discriminación positiva?

Ayer "La Vanguardia" (pag. 9) describe a la Sra. Alícia Sánchez-Camacho, candidata a presidenta del PP catalán, en estos términos: "Alícia Sánchez-Camacho, senadora, abogada, nacida en Barcelona, en 1966, pero de Blanes de toda la vida, madre soltera por fecundación in vitro(...)" (Las negritas son mías).

¿De verdad es necesaria la apreciación? ¿De verdad debemos los lectores saber que la candidata recurrió a técnicas de fecundación asistida para ser madre? ¿Habrían escrito los periodistas una semblanza similar si un político -hombre- fuera padre de trillizos (que pueden darse espontáneamente pero que a menudo son igualmente fruto de in vitros) o lo fuera a una edad tardía, en la que suelen plantearse problemas?

¿No será que en aras de la cacareada igualdad las mujeres ahora tendremos que hacer público nuestro grado de capacidad reproductiva? Considero que la decisión de ser padre / madre y el modo como ésta se lleve a cabo -maternidad biológica, asistida, adopción- pertenece a la esfera privada del individuo y su mediatización me parece una deriva peligrosa.

Entiendo que, tratándose de un partido que defiende posturas conservadoras, la decisión individual de la candidata puede tener una cierta relevancia social. Y me pregunto: ¿sus correligionarios -hombres- son igual de transparentes?

Con independencia de la orientación política de cada quien, creo que con estas apreciaciones nos hacemos todos un flaco favor.

4 comentarios:

Palimp dijo...

En este caso voy a discrepar. Lo que creo que quieren transmitir es que tuvo a su hijo sin ninguna pareja, algo que sólo las mujeres pueden hacer, no que su pareja tuviera problemas y tuvieran que recurrir a esta técnica.

Hoy en día si una mujer quiere tener hijos pero no ha encontrado su pareja ideal -o no la quiere tener- puede ser madre sin nignún problema.

Xènia dijo...

Fue un gran logro suprimir el "Estado Civil" y la entrañable profesion de "Sus labores" en nuestro documento identificativo. Parece que los tiempos que corren nos van a llevar muy pronto a identificar nuestra condición de Madre/Padre y nuestra orientación sexual...temas que parecen muy determinantes.

Este tipo de información es confidencial según la ley LOPD (ley de protección de datos) sin embargo parece que esta confidencialidad que hay que aplicarse rigurosamente en muchos campos profesionales no aplica a los medios de comunicación.

Dichas estas perugrulladas ¿Quizas el mensaje subliminal de la noticia sea: a pesar de ser del PP es una mujer liberal?

Neus dijo...

Palimp,

tu lectura es acertada. En el blog de la Sra. Sánchez Camacho, hoy inactivo, su perfil indica "divorciada sin hijos", de lo que se podría suponer que cuando tuvo descendencia lo hizo en solitario:
http://blogs.periodistadigital.com/aliciasanchez.php/2005/09/22/sobre-la-autora-de-este-blog

Aquí encaja la afirmación de Xènia entonces.

Gracias a los dos por compartir.

Berlin Smith dijo...

Sospecho que todo tiene más que ver con la necesidad de demostrar que los militantes del PP no son esos cavernícolas antimodernos que el tópico suele representar. Casualmente, el diario hooligan donde los haya - Libertad Digital - fue especialmente insistente en el hecho de que Soraya Sáenz de Santamaría se presentaba como casada por la vía civil. Para el griterio liberal/cope significa una forma de congraciarse con la "progresía" denigrando el matrimonio religioso de modo indirecto. Para estos señores, la crítica es parecida a la tuya: ¿hace falta decir cómo se ha casado uno? ¿tiene eso la intención de demostrar que se está libre de estigma al no ser como los católicos? Y, por tanto, ¿no se está haciendo una discriminación sutil por la opción libremente elegida?


Al final, como ves, es pura política el hecho de que se hagan estas menciones, aparte de una opción personal. Si quienes las difunden (los gabinetes de prensa, con la autorización obvia del personaje) lo hacen para rebelarse frente a un tópico creo que están en su derecho. Y esto es simultáneamente cierto con el hecho de que eso supone crear un prejuicio nuevo frente a personas que tienen todo el derecho a ser conservadoras o tradicionales en su moral y opciones personales. Al final, la vida privada del candidato es lo de menos frente a sus actos como administrador de bienes públicos, salvo en esos casos en los que las posturas públicas y la vida privada entran en contradicciones relevantes para lo público. Por ejemplo, políticos que iniciaran campañas contrarias al aborto, la homosexualidad, etc. al tiempo que su propia familia o él mismo toman esas opciones en su entorno privado.