junio 13, 2008

Mamá, quiero ser estheticienne

Uno de los personajes más entrañables de Un hombre de pago (aunque me esté mal decirlo: la autora no debería tener favoritos) es Merche, la esteticista a la que acude Rosa en busca de depilación y comprensión.

El personaje de Merche creció a medida que escribía la novela por dos razones. En primer lugar, alentada por mi propia estheticienne. En segundo, porque reivindico el reconocimiento social de su labor de apoyo. Detrás de una gran mujer quizás no haya un hombre, pero seguro que sí encontramos una esteticista discreta y comprensiva.

La naturaleza epidérmica de la relación, la sabiduría que dan muchas horas de escuchar confesiones no solicitadas, la discreción necesaria para que nada salga de las cuatro paredes de la cabina y una capacidad empática importante definen a mi entender los puntos cardinales en los que se mueve una relación que hasta ahora ha sido coto privado de las féminas. Y digo "hasta ahora" porque me cuentan que cada vez son más los hombres que se acercan en busca de servicios de estética (PD: si algun lector usuario de estos servicios de belleza se anima a compartir su experiencia, se ruega comentar).

Desde esta óptica celebro la noticia que me proporciona, una vez más, un amable lector. El Financial Times se hace eco de un estudio que afirma que el salario no da la felicidad. Según esta investigación, realizada en el Reino Unido, los profesionales más felices (que no mejor pagados) son las esteticistas.

La pena es que no valgo, porque sino me tiraba en plancha a dar masajes con aceites esenciales y a esmaltar uñas. No sé si mis esteticistas son más felices que yo, pero sí se que yo soy más feliz gracias a ellas.

5 comentarios:

tskno dijo...

Clasificaría las profesiones en tres grandes grupos.

· Para hacerse feliz a uno mismo (traficantes).
· Para hecer feliz a otro/s (estheticiennes y fisioterapeutas).
· Para hacer feliz (o menos desgraciada) a la Humanidad (científicos).

Y dicho sea de paso, el fisioterapeuta debe ser al hombre lo que la estheticienne a la mujer...

Xènia dijo...

Y porqué no y viceversa? Por mi experiencia como mujer a veces necesito más un buen fisio que una esteticién...os lo aseguro!!!! (Si se puede mejor las dos cosas...of course)
Por cierto aprovecho para reivindicar a este colectivo profesional al que hay que agradecer muchas recuperaciones satisfactorias de pacientes que gracias a ellos han podido tener una mejor calidad de vida. A todos ellos gracias.

Café Toscana dijo...

Neus:
Gracias por visitar mi página, al leer la tuya se me han ocurrido muchas ideas, me has inspirado, mujer!!!
Mi libro te ha incluido en su blog, y también estoy interesada en leer tu novela.
Por los posts publicados creo que estaré por aquí de visita para comentar muy a menudo.
Un placer haberte ciberconocido ;-)
sinceramente Susana Silva

Goulue dijo...

gran frase la de "detrás de una gran mujer hay una gran esteticien", me la apunto y también tu blog!
saludos!

Neus dijo...

Gracias Goulue!