junio 19, 2008

¿Algún lector da el paso al frente?

Hace unos días, en mi particular oda a la esteticista, pregunté si algun lector quería compartir su experiencia. Siento curiosidad por saber cómo percibe un hombre las prestaciones de una estheticienne.

El Sr. Tskno, que está al quite siempre, derivó con elegancia el tema hacia el fisioterapeuta. Coincido con él en que es otra profesión loable pero me permito insistir en la pregunta:

¿Algun lector quiere comentar su experiencia con la estheticienne?

Entiendo que no son muchos los hombres que acuden a las cabinas de estética y que se trata de un público nuevo. De ahí la (sana) curiosidad.

7 comentarios:

Anónimo dijo...

jo que flojos los tíos, no aportan nadaaaaa!!!!!
yo puedo contar mis masajes...
de cremas y tal, pues no
alguna vez me dejé pintar los ojos
en resumen: no es un campo que cultive aunque admito que hay que cuidarse pero sin convertirlo en algo central (menos estética y más ética?)
m.

Berlin Smith dijo...

Uh, ah, no. No he probado nunca. Ni siquiera lo había pensado. ¿Para qué sirve?

tskno dijo...

Insisto.
Y hablo por experiencia y alusiones.

Prefiero que me alivien la sobrecarga muscular a que me eliminen las espinillas.

Neus dijo...

Señores,
gracias por sus intervenciones. Veo que continuamos sin encontrar al "cliente de estheticienne". Será que no existe el supuesto aumento de clientela masculina... o que no sigue este blog :-)

Anónimo dijo...

la respuesta es la b): no lo sigue
y ahora toca analizar (quizá sea chungo averiguarlo) el por qué "esos" NO leen "esto"...e incluso quizá por qué NO leen...
m

Pablo Tovar dijo...

Querida Neus,

Yo fui a la estheticienne por primera vez hace 20 años. Mi hermana me localizó unos puntos negros en la oreja y por la dificultad de acceder a ellos no pudieron ayudarme ni ella ni mi madre.

Así que fui, y con el vapor y un tubito especial me los quitó en un santiamén. Ya que estaba allí también me quito grasa de la nariz y me hizo una limpieza de cutis.

Es una experiencia que he repetido ocasionalmente en los últimos 20 años. Es como mimarse. Me he hecho mascarillas, masajes, toda clase de vapores (¡qué calor!), y también tiene su parte de sufrimiento lo de los puntitos de grasa. Algunos son "jodíos". No sé qué más contarte.

La experiencia no tiene mucho más que explicar...

Un beso, Pablo.

Neus dijo...

Pablo, lo has dicho perfecto: "Es como mimarse".

Tu comentario ahora me recuerda que tengo que pedir hora porque, siendo como es temporada alta, a ver cuándo me la da :-)