febrero 09, 2007

Zancadillas femeninas

De paseo por la red tropiezo con un libro de título impactante y traducible como "Pongámosle la zancadilla a la reina del baile: La rivalidad entre mujeres" ( Tripping The Prom Queen: The Truth About Women and Rivalry"), de Susan Shapiro Barash.

El libro pone encima de la mesa un tema que me preocupa y que aparece también en Un hombre de pago. Me refiero a las "amigas vampiras" (relación representada en la novela por Bel y Marta). Las mujeres tenemos dinámicas muy fuertes de cooperación, es cierto y por suerte, ya que el apoyo y la comprensión de otras mujeres a menudo resulta crítico para que nuestros proyectos personales y profesionales avancen. Pero, con las mismas, a veces ese apoyo muta en deslealtad -incluso en confrontación.

El libro me parece interesante por cuanto -y a la espera de leerlo íntegramente- desmonta el falso mito de la lealtad inquebrantable entre mujeres. Todas tenemos o hemos tenido "amigas vampiras" y todas, en algun momento, hemos ejercido el vampirismo. Cuanto antes "nos demos permiso" para reconocer esta dinámica, antes -creo- estaremos en disposición de gestionarla de un modo menos doloroso.

4 comentarios:

dulcinea dijo...

Totalmente de acuerdo. Es cierto, las mujeres somos así, somos peores rivales, como se ponga alguien en nuestro camino, sobre todo si lleva el cromosoma XX, la destruimos. No sé porqué,pero es cierto, que de siempre, se me han dado mejor las amistades con un chico que con una chica...¿serán ellos más nobles?

...Bueno, que un placer conocer tu blog, y visitarte.

Nos vemos si no te molesta,

Un saludo

Neus dijo...

Dulcinea,

¡molestia ninguna! Al contrario, libera saber que una no es la única que piensa y dice estas cosas.

Y me ha encantado tu post sobre el concierto de Jorge Dexler!

Xènia dijo...

Aunque el vampirismo existe algo cambia cuando entramos en la invisibilidad. Si alguna cosa he aprendido a partir de los 40 es que la solidaridad femenina existe y se hace patente quizas debido a los abatares y desengaños. Como sucede en "Un hombre de pago" Merche, la esteticien, es un punto de apoyo para Rosa. Gracias a todas las Merches que he encontrado y me han apoyado en los momentos más complicados de mi vida.

Neus dijo...

Xènia, esa es la suerte que tenemos: que nos apoyamos unas a otras. Por eso, precisamente, la cortedad de miras y la traición (esporádicas pero reales) duelen más...