febrero 15, 2006

[PENSAR] El bar del Majestic

Ayer quedé con mi amigo Miquel en el bar del Hotel Majestic. El lugar es un escenario clave en Un hombre de pago, porque allí se dan cita Rosa (la clienta) e Iván (el gigoló).

Serían las ocho de la tarde. La mayoría de los clientes hacía negocios frente a un gin tonic. Casi todos eran participantes del megacongreso 3GSM de telefonía móvil que nos anima estos días, todos debidamente identificados con sus credenciales al cuello.

Junto a nuestra mesa el filósofo Rafael Argullol leía el periódico (me parecío una hora un poco tardía para ponerse al día, pero es opinable, lo sé). A mi amigo Miquel, que también es filósofo, le hizo gracia la coincidencia.

Había pocas mujeres, parejas de amigas, todas rubias, cuchicheando y comiendo almendras saladas. ¿Espararía alguien a alguien?

Congresistas, pensadores y ni un solo hombre de pago.

6 comentarios:

Runroom dijo...

Buenas tardes, amiga Neus.

Como ves, en Runroom somos hombres de palabra.

Nos alegramos por tu iniciativa y esperamos que el esfuerzo sea recompensado ;)

Personalmente, he leído el primer capítulo del libro y me estoy replanteando mi situación actual. No se si darme una vuelta por Urquinaona para buscar trabajo, a ver si así se gana más pasta que en Internet (jejejj...)

Qué difíciles sois las mujeres eh? Mira, ya que estamos, me gustaría aprovechar la ocasión para reivindicar la injusta posición en la que la actual sociedad femenina nos aparca a los hombres... No lo tenemos nada fácil eh? Especialmente en el tema del sexo: Se nos exige que seamos románticos pero a la vez hombretones decididos, delicados pero a la vez apasionados, experimentados pero no expertos, divertidos pero no infantiles... pero sí tiernos! Y cómo no, tenemos que saber leeros el pensamiento, porque hay cosas que no hace falta decir!!! :)))

A ver quién es el guapo que está siempre al máximo rendimiento!!!!

Pero en fin, supongo que es la cruz del hombre del siglo XXI, que paga merecidamente por todos los siglos de injusticias que habéis sufrido vosotras.

Eso sí, YO no me pienso depilar nunca!!!! :)))

Ale, un beso y felicidades!
Carlos

Neus dijo...

Carlos,

¿qué puedo decir, vecino? Eres GRANDE. La lucidez es el primer paso hacia la salvación, así que vas por buen camino, aunque no te depiles.

NB: El segundo paso es que hables del libro con tus 80.000 mejores amigas.

Un beso.

principemestizo dijo...

me gusto mucho el post, continua y no desmayes

Nayala dijo...

Hola Neus.
Pues yo no me he comprado el libro, pero en breve conseguiré q me lo regalen...:)
Q envidia el post, con un amigo en una cafetería, justo hoy estoy tan temprano en casa y sin "amigos" con kien kedar.Vale...amigos con los q me apetezca kedar.
Besos, me gusta como scribes.
Begoña

Un hombre de Pago Pago dijo...

Runroom, los hombres siempre estamos bajo el punto de mira de las mujeres. Como dices, nos exigen mucho en el amor.

Lo que no veo por ninguna parte, y me duele, son hombres exigiendo a las mujeres lo mismo. Yo lo hago. Soy tremendamente crítico con una mujer en la cama, de buen rollo, pero crítico. La mayoría de mujeres NO sabe hacer el amor, no tienen ni idea. Exigen mucho, pero no saben dar, no tienen imaginación, son torpes... Y luego se quejan.

Runroom dijo...

Jajajjja... Hasta hoy no he podido entrar de nuevo a la página!! (y cuando encuentro el momento, tengo problemas para insertar un comentario con el explorador)

En referencia a lo que comentas sobre la lucidez: Hace unos meses ví una película con Héctor Alterio y Cecilia Roth como protagonistas (no me acuerdo del título), donde el maestro Alterio reflexionaba sobre el gran inconveniente de la lucidez, que según él no es otro que cuando ésta llega no hay manera humana de hacer reversible el proceso. Cuando llega, no se vuelve a ir nunca más. Y eso a veces jode, porque se vive más tranquilo y feliz en la "no-lucidez" :)))

No se si tenía razón o no el maestro, pero alguna vez he tenido esa misma sensación. Os ha pasado a vosotros, hombres o mujeres? :)

Por último, amigo "anónimo". Personalmente, creo que no soy tan crítico como tú, y creo que no me he acostado con las suficientes mujeres como para sacar la conclusión de que la mayoría no tiene ni idea. Yo no exijo demasiado, tan solo que lo que haya sea sincero. Crees que el amor es un juego para exigentes o para generosos? Se que es una pregunta retórica, no hace falta que respondas, solo es una reflexión. :)

Un abrazo!
Carlos